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miércoles, 6 de julio de 2011

El ducado

Tras mis recientes post en comida japonesa, sigo la estela de bares no muy cosmopolitas pero si agradables para tomar una cerveza o una copita. Mi post de hoy va dedicado a un bar llamado el Ducado (C/ Juan Duque, 10, 28005 Madrid). Este bar como cualquier bar de barrio, sin decoración moderna, sin una cocina creativa, es simplemente un bar. Su localización es bastante interesante porque está a medio camino de la calle mayor y casi al lado de la Riviera, por lo que lo convierte en una opción interesante si vas a esta sala a un concierto. Ahora os estaréis preguntando porque hablo de este sitio. La razón es simple pero es que resuelve un problema que sufro a menudo, quiero tomarme una cerveza sin que sea un maloliente y amargo zumo de cebada que sirven en los bares de españoles. Este es un bar español que tiene una amplia carta de cervezas alemanas, belga y resto de Europa y ya no tienes que acudir a un pub irlandés o cervecería alemana a que te saquen lo ojos. Hace tiempo que estuve por lo que recuerdo el precio de las cervezas pero me pareció justo, y además ponen un pequeño aperitivo para aquellos que gustan beber cerveza con algo que echarse a la boca.
En definitiva, si quieres tomarte una cerveza de calidad en un ambiente madrileño, El Ducado puede ser tu sitio.

jueves, 30 de junio de 2011

DelDiego

¿Cansado de ser un esnob del vino? ¿No terminas de conectar con el rollo de las cervezas europeas? No te preocupes, pijo madrileño, hay una nueva moda para tí: el gin tonic.

¿Larios con tónica? ¡Perdedor! Ahora lo que se lleva son Hendrinks, Gordon’s y otras ginebras hechas de sabores insospechados. ¿Que no te gusta la ginebra? Pues te jodes, lo importante es ser guay y “descubrirles” cosas a los demás, para que sepan que tu vida SÍ que mola y no la de ellos, malditos borregos.

Para esta nueva tribu urbana existe una Meca, un templo del placer y la sabiduría al que dirigirse en peregrinaje: DelDiego. Coqueto bar (o cocktalería, si preferimos usar el término pijo) en la Calle de la Reina (paralela a Gran Vía), podemos degustar varios bebercios cuya existencia probablemente desconozcamos hasta el momento de ojear la carta, por unos precios estratosféricos. ¿Estratosféricos? Sí, porque el pijismo tiene un coste, y si quieres estar por encima del vulgo tienes que dejarte los jureles con una sonrisa de triunfador en la boca.

Observemos la foto. ¿Qué vemos? ¿Un par de idiotas con un dudoso gusto en el vestir? ¿Dos señores regordetes y sonrosados que sonríen forzados ante la cámara? NO. Tenemos a dos triunfadores, dos miembros de la élite madrileña, dos padawans cuyos maestros jedi de la ginebra posan orgullosos frente a dos de sus creaciones, sofisticadas copas que adornan la foto.

Mi experiencia personal: mojito formato “chupito”, 9.50 euros. ¿Estaba bueno? Sí. ¿Volvería a hacerlo? No. ¿Por qué? Pues porque, salvo que el mojito me lo prepare el mismísimo Fidel Castro, no creo que merezca la pena el precio, en especial cuando lo comparamos con su formato “nouvelle cuisine” (ya sabéis, llenarse es de vulgares).

En cualquier caso, un sitio recomendable si tienes pasta, no te importa quemarla, o no la tienes pero necesitas impresionar a una tía. El resto de seres mortales, abstenerse (salvo que ya estés infectado por la fiebre del gin tonic).

lunes, 27 de junio de 2011

La fontana de oro


Con esta nueva entrada me gustaría cambiar de tercio, y dejar a un lado los restaurantes, y comenzar a hablar también de bares, garitos y demás donde puedes tomar una cañas, copas o tener un cita.
Esta entrada va para la Fontana de Oro, un irlandés como cualquier otro pero que por diferentes motivos le tengo cierto cariño.
Como he comentado, la Fontana de Oro es un irlandés como cualquier otro, no es un pub que se tenga nada en especial pero se encuentra en una localización envidiable, a tan solo 2 minutos de Sol (bajar la Carrera de San Jerónimo y la segunda calle a la derecha, justo donde está el museo del jamón). La decoración es una mezcla entre castizo e irlandés, supongo que el pasado sería un bar español y ha mantenido su esencia combinándolo con la madera y demás detalles de un bar español. Tiene un par de televisiones bastante grandes y suele estar abarrotado en los días de partido.
Una de las cosas que más me gusta es que es un local muy recomendable para tomar una caña ya que hasta las 10 de la noche están a un pavo (el resto de bebidas tampoco es caro, creo que una pinta de sidra/cerveza son como 3 euros que para un irlandés está muy bien) y puede estar tranquilo, sentado y sin oler a fritanga.
Pues nada, os recomiendo la Fontana de Oro para aquellos días que estás por el centro y quieres refrescarte con una cerveza y no quieres volver con un dolor de riñones a casa.