miércoles, 6 de julio de 2011
El ducado
jueves, 30 de junio de 2011
DelDiego
¿Cansado de ser un esnob del vino? ¿No terminas de conectar con el rollo de las cervezas europeas? No te preocupes, pijo madrileño, hay una nueva moda para tí: el gin tonic.
¿Larios con tónica? ¡Perdedor! Ahora lo que se lleva son Hendrinks, Gordon’s y otras ginebras hechas de sabores insospechados. ¿Que no te gusta la ginebra? Pues te jodes, lo importante es ser guay y “descubrirles” cosas a los demás, para que sepan que tu vida SÍ que mola y no la de ellos, malditos borregos.
Para esta nueva tribu urbana existe una Meca, un templo del placer y la sabiduría al que dirigirse en peregrinaje: DelDiego. Coqueto bar (o cocktalería, si preferimos usar el término pijo) en la Calle de la Reina (paralela a Gran Vía), podemos degustar varios bebercios cuya existencia probablemente desconozcamos hasta el momento de ojear la carta, por unos precios estratosféricos. ¿Estratosféricos? Sí, porque el pijismo tiene un coste, y si quieres estar por encima del vulgo tienes que dejarte los jureles con una sonrisa de triunfador en la boca.
Observemos la foto. ¿Qué vemos? ¿Un par de idiotas con un dudoso gusto en el vestir? ¿Dos señores regordetes y sonrosados que sonríen forzados ante la cámara? NO. Tenemos a dos triunfadores, dos miembros de la élite madrileña, dos padawans cuyos maestros jedi de la ginebra posan orgullosos frente a dos de sus creaciones, sofisticadas copas que adornan la foto.
Mi experiencia personal: mojito formato “chupito”, 9.50 euros. ¿Estaba bueno? Sí. ¿Volvería a hacerlo? No. ¿Por qué? Pues porque, salvo que el mojito me lo prepare el mismísimo Fidel Castro, no creo que merezca la pena el precio, en especial cuando lo comparamos con su formato “nouvelle cuisine” (ya sabéis, llenarse es de vulgares).
En cualquier caso, un sitio recomendable si tienes pasta, no te importa quemarla, o no la tienes pero necesitas impresionar a una tía. El resto de seres mortales, abstenerse (salvo que ya estés infectado por la fiebre del gin tonic).
lunes, 27 de junio de 2011
La fontana de oro
Esta entrada va para la Fontana de Oro, un irlandés como cualquier otro pero que por diferentes motivos le tengo cierto cariño.
Como he comentado, la Fontana de Oro es un irlandés como cualquier otro, no es un pub que se tenga nada en especial pero se encuentra en una localización envidiable, a tan solo 2 minutos de Sol (bajar la Carrera de San Jerónimo y la segunda calle a la derecha, justo donde está el museo del jamón). La decoración es una mezcla entre castizo e irlandés, supongo que el pasado sería un bar español y ha mantenido su esencia combinándolo con la madera y demás detalles de un bar español. Tiene un par de televisiones bastante grandes y suele estar abarrotado en los días de partido.
Una de las cosas que más me gusta es que es un local muy recomendable para tomar una caña ya que hasta las 10 de la noche están a un pavo (el resto de bebidas tampoco es caro, creo que una pinta de sidra/cerveza son como 3 euros que para un irlandés está muy bien) y puede estar tranquilo, sentado y sin oler a fritanga.
Pues nada, os recomiendo la Fontana de Oro para aquellos días que estás por el centro y quieres refrescarte con una cerveza y no quieres volver con un dolor de riñones a casa.