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viernes, 30 de septiembre de 2011

Zen Asia Restaurante - La contracrónica


Siguiendo una entrada en blog, hace un par de semanas me acerqué a este restaurante a comer. Días antes intenté buscar información del restaurante y me resultó difícil encontrarla ya que antes se llama Bamboo y toda crítica por ahí está con ese nombre.
El restaurante es básicamente un buffet pero en vez de levantarte, simplemente pides y te van trayendo la comida. La elección de la comida fue sencilla, todos los tipos de makis y nigiris a excepción del de anguila. Nos trajeron un plato impresionante que no pudimos terminar. La calidad del sushi era bastante superior a la de los habituales buffets rollo Wok aunque tampoco era el mejor sushi de Madrid. Por ejemplo, a mi me gustan más las piezas de sushi pequeñitas porque así hay más chicha que arroz, y en este sitio eran bastante grandes. Pero bueno, el sushi pasaba el corte holgadamente.
Tras no poder con el plato de sushi pedimos arroz con gambas, tofu y pollo con verduras, vamos típicos platos de restaurante asiático, sin pena ni gloria.
Por último, el postre fue un helado de chocolate con nueces caramelizadas, quizás junto a los nigiris de salmón fue lo que más me gustó de la comida.
En definitiva, restaurante asiático para ponerte gocho, con un servicio más que correcto, calidad superior a los típicos buffet y precio bastante bueno, fueron 40 pavo para dos personas (14 x 2 del buffet + bebida+ postre)


lunes, 26 de septiembre de 2011

L’Art Creperie

Voy a hacer la entrada anti-cucharete: más breve imposible.

Martín de los Heros, 6. Una crepería con crepes de entre 6 y 8.50 euros. Si no tienes excesiva hambre, cenas con uno. También los hay dulces así como acompañantes (ensaladas, patés, etc).

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Opté por un crepe de pollo, queso emmental y champiñones. De queso poco, de lo demás sobrado. La masa no se prepara en el momento (tardaron demasiado poco en tenerlo). Salimos a 8 euros cada uno (mi acompañante se pidió otro y una bebida). Podéis ver en la foto el tamaño del crepe (generoso).

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No volveré.

viernes, 23 de septiembre de 2011

Bambadoo

Este garito es simplemente un bar tradicional reconvertido en un local algo más moderno (sin llegar a ser "cool") que destaca por los cocteles que preparan. Su carta de cocteles es bastante curiosa ya que los cocteles tradicionales como el sex on the beach, piña colada y demás ocupan un segundo plano en la carta. En el primer plano lo ocupan cocteles como el diablo verde, leche de tigre, agua de Madrid.
Obviamente, me decidí por uno de los cocteles "novedosos" y pedí el diablo verde y mi acompañante la leche de tigre. Además, últimamente estoy bastante saturado de cocteles así que algo nuevo siempre bien.
Los cocteles son servidos en copa de balón y además te ponen una cubitera por si te apetece más hielo, como dios mando. El diablo verde se compone de ron, lima y curasao y la leche de tigre es bastante parecida a la leche de pantera pero con mucha canela. Ambos cocteles eran bastante dulces y estaban muy buenos, y no sé si era ese dulzor pero a mí se sabían bastante flojitos, pero por lo demás estaban perfectos.
Conclusiones, este garito está bastante bien para tomar una copitas tras una comida o cena, ya que el ambiente tranquilo y puedes probar cosas novedosas. Además, el precio de cocteles según están las cosas está bastante, 4.95 euros.

jueves, 22 de septiembre de 2011

The knife - La contracrónica

Ayer quedé con un amigo que trabaja en Sanse con lo cual elegimos el plaza norte. Por casualidad entramos en el Knife, un buffet argentino que no tenía mala pinta.
Al ser un día de diario había dos menús, uno de 13.5 y otro de 19. Ambos consistían en el buffet de entrantes y carne, y la diferencia es que el de mayor precio tenía una botella de vino por cabeza, empenadillas argentinas y corte especial de carne, por lo demás eran lo mismo. Nos decantamos por el de 13.5 ya que una botella de vino para después ir a currar no era lógico.
El sistema del restaurante es un buffet de platos fríos y una parrilla de carne que puede comer hasta reventar. Entre los platos fríos había todo tipo de ensaladas (de legumbres, lechuga, tomate, arroz), gazpacho, empanada de verduras (la cual estaba exquisita), algún tipo de plato frío a base de champiñones y carne, y algunos canapés. Yo no soy un gran fan de los buffets ya que la calidad no suele ser demasiada buena y la comida lleva horas sobre la mesa pero tengo que reconocer que la comida en esta ocasión era bastante buena y había bastante variedad de primeras aunque todos ellos fuesen fríos.
Para los segundos en un lado del restaurante hay una gran parrilla con unos cuantos cocineros que te van sirviendo un corte de la carne que tu eliges. Al tratarse de un argentino os podéis imaginar que carnes váis a encontraros: pollo asado, pollo relleno, chorizos, chorizos criollos, riñones, entrañas y diferentes cortes de carne y una parrillada de verduras. Yo elegí la típica parrillada de verduras con su cebolla, calabacín, tomate... y distintos tipos de carne. Con la carne me llevé una de cal y otra de arena. El pollo relleno era un trozo de pollo relleno de verduras y huevo que tenía cierto saber a ahumado y envuelto en bacon, estaba realmente bueno. Luego probé distintos cortes de carne que algunos estaban bastante buenos y otro no tanto. Por ejemplo, los riñones eran totalmente asquerosos. Entre una de las carnes que probé y me llamó la atención era un trozo de carne a la parrilla y tomate y queso por encima (simulando una pizza). Me pareció un plato "original" pero la carne era como un zapato. Perob bueno, al ser buffet siempre puedes dejar lo que no te guste y comer lo que realmente está bueno, ya que estoy seguro de que todo el mundo encontrará platos de su agrado.
Parrilla
Para terminar, un té verde para relajar ya que la comida fue más o menos copiosa.
En definitiva, el restaurante no es ostentoso pero está bastante bien y la calidad está bastante bien aunque haya cosas que mejorar (eso sí, el precio está realmente bien). Respecto al servicio, correcto, no se puede pedir más para un menú de día.
The Knife: marilink subió esta foto el 22 de julio de 2010

viernes, 2 de septiembre de 2011

La Finca de Susana

La Finca de Susana es uno de los restaurantes del grupo en que se encuentran “La Gloria de Montera” o el restaurante “Bazar” de Chueca. En todos ellos podemos encontrar varios rasgos comunes: decoración basada en madera lacada en blanco en los locales, materias primas simplemente correctas y precios baratos.

Este pasado martes, tras rendir visita al Happy Hour del TGI Fridays de Gran Vía (me tomé una de las mejores piñas coladas que he bebido nunca), mi acompañante y yo decidimos acercarnos a este sitio. No quiero “cucheretear” el post, así que iré directo al grano: mostrar las distintas viandas que pedimos.

Entrantes

De entrantes optamos por tres opciones: croquetas de huevo y queso holandés, patatas Fondar y Coca de Jamón Ibérico.

En cuanto a las croquetas, debo decir que me parecieron normales, aunque al menos su sabor era distinto a lo que estoy acostumbrado. Eso sí, la ración algo escasa: cuatro croquetas literalmente no me parecen ningún exceso, por mucho que el plato rondara los 4 euros.

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Respecto a las patatas Fondar (no recuerdo el nombre exacto, creo que era así), eran unas patatas con pimiento rojo y queso cheddar fundido por encima. Se me hicieron excesivamente empalagosas, con tanto queso y tanta patata, para muy poco pimiento, así que no creo que me las volviera a pedir.

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La Coca de Jamón Ibérico venía acompañada por un pequeño toque de pulpa de tomate natural, aunque creo que estaba rebajada con algún otro ingrediente porque tenía una acidez menor que la que aporta normalmente el tomate natural (y que yo personalmente detesto). Un plato correcto, como los anteriores, pero sin ser excesivamente destacado en ninguna de sus facetas.

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En cuanto a los entrantes, mi acompañante se arrancó con las Costillas a la Receta de La Finca de Susana (de nuevo no recuerdo el nombre exacto, pero era algo aproximadamente) y yo preferí un clásico: entrecot a la pimienta.

Los Segundos

Las costillas, generosas pero insípidas. Soy un gran fan de las costillas, me gustan casi de cualquier modo (a la barbacoa, con ajo, etc) y estas me parecieron ramplonas, sin animarme a seguir comiéndolas una vez probadas. La salsa no estaba mal, pero no era suficiente para hacer del plato algo lo suficientemente suculento.

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Y en cuanto a mi carne, correcta sin más, de nuevo. Una pieza con algunas partes de buena calidad y otras con demasiados “nervios”, que en general alcanzaba el aprobado.

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No pedimos postre.

Conclusiones

En general, no puedo decir que saliera satisfecho del sitio. Había visitado con anterioridad La Gloria de Montera en 2 ocasiones y aunque no puedo decir que sea el mejor restaurante de Madrid, creo que la calidad de las materias primas y el resultado de los platos es superior. No tengo claro que vaya a repetir en esta Finca.

Eso sí, el precio fue muy competitivo: ambos cenamos por 38 euros. Siendo el centro de Madrid y vistos los precios de hoy en día (que una cena en el Vips te sale por ese precio), hay que reconocer que fue francamente barato.

jueves, 28 de julio de 2011

Mesón Fidel

¿Que se esconde detrás de este nombre tan español, tan castizo, tan costroso diría yo? Pues un mesón español de los de toda la vida, de croqueta y pincho de tortilla.

En mi reciente viaje a Cuenca terminé cenando el sábado por la noche en una zona con bastantes bares y mesones, de los clásicos con raciones y pinchos de cantidad generosa. De entre todos ellos me fijé que la terraza más abarrotada de gente era del Mesón Fidel, también muy recomendado a través de páginas web, redes sociales como Foursquare, etc.

Así que aposté mi dinero a Fidel, aunque su nombre evoque puros y discursos de 7 horas, y decidí apostarme en un barril, lo único que quedaba donde apoyarse, puesto que las mesas y las sillas eran territorio vedado.

Los que me conocen saben que no me gustan las aglomeraciones, así que decidí enviar a mi intrépida acompañante a realizar las labores de identificación y selección de productos, ordenado y posterior recogida. Puesto que no tenía apenas hambre puesto que a la hora de la comida había cometido ya unos cuantos excesos en el Telepizza, no fueron muchas las raciones que pedimos. Y, sin embargo, como podréis comprobar en las fotos, desfiló comida para más de dos personas sin siquiera darnos cuenta.

La primera ración fue de croquetas. En la imagen podéis verla cuando ya la habíamos empezado. En la práctica creo que fueron 13 o 14 croquetas las que nos sirvieron por, no estoy seguro, pero creo que en torno a 8 euros.

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Las croquetas estaban cremosas y sabían a jamón, lo cual ya es un mérito en este mundo de croquetas insípidas e insustanciales en el que nos ha tocado vivir, cosas de la crisis supongo. Eso sí, ligeramente grasientas, nada que un poco de papel para escurrir el aceite sobrante no pudiera arreglar.

La siguiente ración fue de pincho de tortilla, para mi acompañante (sobradamente conocida es mi aversión a este clásico de la gastronomía española). Como veis, lo que ellos llaman pincho yo lo llamo “cena para dos”, prácticamente. No recuerdo el precio de dicho pincho, pero puesta la barrera de las croquetas en 8 euros, de ahí para abajo.

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La tercera y última ración fue de costillas, una de las recomendaciones habituales. Costillas en adobo, de nuevo una generosa ración por un precio asequible (similar al de las croquetas). ¡Las costillas tenían carne! Algo que no debería sorprender, pero que por desgracia, al igual que el sabor a jamón en las croquetas, hoy en día sí merece ser destacado.

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No pedimos más, de hecho nos sobró comida en el plato a ambos. No puedo daros el precio final, pero os aseguro que era más que competitivo para la cantidad de comida que nos sirvieron, amén de la diligencia con la que lo hicieron.

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En definitiva, Mesón Fidel no es para seducir a una posible conquista, salvo que tu objetivo sea, por un precio razonable, llenarle hasta que reviente el estómago y no otras partes de su cuerpo.

jueves, 14 de julio de 2011

TGI Fridays

Mi entrada de hoy es para un restaurante que seguramente la mayoría conozais, pero no de la manera que os voy a comentar. Se trata del Fridays y en esta ocasión no voy a hablar de las costillas, hamburguesas, aros de cebolla o de las cheese cakes. Voy a hablar de los magníficos cocktails de este restaurante.

Me habían comentado que este sitio era un filón para ir a tomar cocktails
ya que de 5 a 8 tiene una happy hour en la que los cocktails están a mitad de precio, así que un día me decidí a ir al Fridays de Gran Via (casi pegado a Plaza de España). Cuando entré en el local pensaba que me encontraba en La Habana en vez de un restaurante con ambientación americana. El local estaba lleno de guiris tomando daikiris, chavalillos disfrutando de sus vacaciones de verano y camareros latinos agitando la cocktelera a ritmo de los 40 principales.
Mi elección fue por los cocktails de ron: strawberry Daikiri, rum cooler y bahama mama (a mi me recordaba al bio frutas Canarias por su toque de platano). Mi acompañante pidió mojito de fresa, margaritas de frambuesa y un daikiri que no recuerdo el nombre. Todo ellos servidos en una gran copa, con su hielo picado, su frutita, su azúcar en el borde. Nada de esas minúsculas copas con una guinda dentro y que parecen más un chupito que cocktail. Las copas
no están demasiado cargadas pero están realmente buenas y la presentación es muy sugerente. Cada ronda de 2 cocktails suponían 5.75 euros. Para terminar optamos por tomar unos cocktails "ultimate", iguales que los anterioes pero un vaso mayor que me recordaba a las copas donde en el vips te sirven la coca cola, en definitiva, una copa de marqués. Nos decidimos a por un classic mojito y una marguarita que no tenían nada que envidiar a las preparadas en otras cocktelerías de madrid y todo por un precido de 7.75.
En definitiva, un 10 para el copeo en el Fridays, creo que es una estupenda manera de empezar una tarde de tapeo y posible salida nocturna, la única pega, el horario. Si buscas a
lgún sitio que sea lo opuesto al "puretismo" y "lujosidad" de el Del Diego sin perder calidad en los cocktails, Fridays es tu sitio.
Por último, el ambiente es algo bullicioso y los camareros están algo saturados por lo que el servicio no es todo lo rápido que fuese, eso sí, los camareros bastante simpáticos y nada mustios como en otros sitios.


martes, 12 de julio de 2011

El Olvido

A pesar de su nombre, este restaurante es fácil de recordar por muchos motivos: su buena gastronomía, sus fantásticos precios, su capacidad para aparecer en el boca a boca de los sitios recomendados entre amigos y conocidos, etc.

Tras una dura jornada laboral, los miembros de esta fábrica de sueños digitales que conforma el Departamento de Desarrollo de [CENSORED] nos dispusimos a disfrutar de una de esas actividades tan habituales entre nosotros. Sería como la tercera o cuarta vez que quedábamos para hacer algo en el último… lustro. ¡Casi nada!

Karting, unas cervezas y la cena se nos echaba encima. Los azares del destino terminaron con nuestros huesos en El Olvido, restaurante sito en la calle Juan Hurtado de Mendoza, próximo a ese templo de la grasa conocido como Alfredo’s Barbacue. La fortuna (desde mi punto de vista) hizo que no nos ofrecieran mesa hasta las 11 de la noche, por lo que preferimos desplazar nuestra hambre a este restaurante cercano.

El Olvido es un lugar curioso: tras una fachada de restaurante modernito madrileño, difícil de definir, no se encuentran los típicos sablazos con platos anchos, raciones estrechas y facturas voluminosas. En su lugar en El Olvido nos encontramos raciones más que correctas (en algunos casos generosas, como en sus ensaladas, tal como podemos ver en la siguiente imagen) y precios estrechos, de no más de 23 euros el menú.

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La carta se estructura en tres tramos de precios: los entrantes se comparten entre todas las opciones, mientras que el precio final lo determina la elección del segundo dentro de uno de esos grupos. El postre va aparte, pero a un precio de tan sólo 2.70 euros cada uno, se convierte en imprescindible aun cuando ya te encuentras saciado.

En cuanto a nuestras elecciones, siendo 8 personas fueron de lo más variadas: ensaladas césar, croquetas, rollitos de primavera, etc. En lo personal puedo decir que las seis croquetas que me trajeron eran más que suficientes para una entrante y tenían un sabor muy agradable.

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Con respecto a los segundos, la mayoría optaron por la hamburguesa. En un primer momento causó cierto revuelo el que el plato se presentara con todos sus elementos menos el más importante: la carne. Tampoco ayudaba comprobar el pequeño tamaño del pan, lo que hacía presagiar una carne de similar diámetro que dejara con hambre a quienes se la pidieron. Sin embargo, fue una falsa alarma: aunque no se podía comparar con una hamburguesa de plato entero como las que ponen en algunos sitios, sí tenía una cantidad más que suficiente como para saciar el apetito de la mayoría.

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En mi caso opté por el churrasco argentino de muy buen sabor, mientras que en la foto que acompaña podemos ver el pescado que eligió nuestro yonki del gimnasio (en primer plano) y dicho churrasco al fondo.

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Muchos no llegaron al postre, puesto que con el primero y segundo ya se colman las expectativas de la mayoría (especialmente si se trata de una cena, como en nuestro caso). Para los que aun tuvimos algo más de fuelle, pudimos optar por sólo 2.70 euros a una gran variedad de postres, como tarta de queso (mi elección), brownie de chocolate (costaba 5 euros pero podía salir gratis  si tenías suerte con el dado, en el típico juego de todo o nada), etc. Mención aparte merecen los mojitos a 2.50 euros y el servir agua de Madrid en lugar de embotellada, a coste cero.

En definitiva, El Olvido es un lugar con una excelente relación calidad/precio, un sitio al que puedes llevar a prácticamente cualquiera, ya sean novias, amigos o familiares, y volver con la sensación de haber comido bien sin haber sido atracado en el intento.

Como dirían los pijos, un MUST.

Sidra con sabor castizo

Como ya sabéis yo no soy un buen bebedor de cerveza española con lo que muchas veces trato de frecuentar lugares en los que puedo disfrutar de un buen vino blanco, de un buen cocktail o de una buena sidra. Para esta bebida va dedicado este post y es que voy a enumerar algunos restaurantes asturianos que se encuentran en el centro de nuestra querida capital. A algunos de estos sitios he ido bastantes veces pero algunos otros solo he estado de pasada tomando algo, aún así trataré de que la crónica sea lo más completa posible.
El primero de estos bares es el Ñeru (Bordadores 5) que se encuentra a escasos 5 minutos de Sol. Este bar destaca por las tapas que ponen, siempre hay tortilla, queso de cabrales o chorizo a la sidra. El precio de la caña es de 1.30 lo que lo hace ideal para empezar una noche de tapeo. Las tapas están realmente buenas pero tiene la pega de que son bastante caras.
El siguiente bar se trata de la Casa Parrondo (calle Trujillos 4) a escaso 200 metros del Ñeru. De este bar me encanta la sidra ya que por 6 euros tienes
una botella y además siempre te ponen una generosa tapa de paella, tortilla o lo que tengan ese día. Al igual que el Ñeru, creo que son buenos bares para beber pero en cuanto a la comida creo que están orientados al público extranjero que no le importa paga 10 euros por unas patatas al cabrales.
El siguiente es el Escarpín, justo al lado de la calle Arenal (Hileras 17). Para mi este es de los peores asturianos que comento en el post, la calidad de la comida no es nada del otro mundo y los precios un escándalo (botella de sidra 12 euros).
Mi siguiente entrada es para la Taberna Los Ángeles justo al lado de Opera (Calle de Costanilla de Los Ángeles 8). Llevaba mucho tiempo buscando un bar en Madrid que sirviesen sangría de sidra y al fin lo encontré. Su sabor a manzana, el toque de canela, para mi personalmente es un capricho para los sentidos. El precio, 10 euros, no es que sea barato pero teniendo en cuenta de dónde esta el bar y la calidad de la sangría, no me parece un precio demasiado inflado. Aunque discreta siempre te sirve una tapa y tienes cacahuetes para reventar.
El último será la famosa Burbuja que ríe. En este restaurante he cenado infinidad de veces, con amigos, compañeros de universidad, compañeros de trabajos, novias, celebrando cumpleaños y la verdad que cada vez que voy me llevo una sensación. Algunas veces bien, otras fatal, otras regular.... El bar es bastante bullicioso por lo que no es un sitio recomendable para un situación especial pero si para tomar algo con los amigotes. La botella de sidra ronda los 7-8 euros. En la carta puedes encontrar bastante revueltos, surtidos de embutidos y demás platos asturianos. Para mi la estrella de este sitio es el entrecot de buey ya que te sirven una bandeja con filetes y una piedra incandescente con la que tu mismo te haces tus filetes. Además tienen una serie de menús que por entre 20-30 euros puedes cenar teniendo barra libre de sidra y cerveza lo que puede ser interesante para una celebración de desparrame.
Ahi dejo una fotillo de esa rica sangría de sidra.



miércoles, 6 de julio de 2011

El ducado

Tras mis recientes post en comida japonesa, sigo la estela de bares no muy cosmopolitas pero si agradables para tomar una cerveza o una copita. Mi post de hoy va dedicado a un bar llamado el Ducado (C/ Juan Duque, 10, 28005 Madrid). Este bar como cualquier bar de barrio, sin decoración moderna, sin una cocina creativa, es simplemente un bar. Su localización es bastante interesante porque está a medio camino de la calle mayor y casi al lado de la Riviera, por lo que lo convierte en una opción interesante si vas a esta sala a un concierto. Ahora os estaréis preguntando porque hablo de este sitio. La razón es simple pero es que resuelve un problema que sufro a menudo, quiero tomarme una cerveza sin que sea un maloliente y amargo zumo de cebada que sirven en los bares de españoles. Este es un bar español que tiene una amplia carta de cervezas alemanas, belga y resto de Europa y ya no tienes que acudir a un pub irlandés o cervecería alemana a que te saquen lo ojos. Hace tiempo que estuve por lo que recuerdo el precio de las cervezas pero me pareció justo, y además ponen un pequeño aperitivo para aquellos que gustan beber cerveza con algo que echarse a la boca.
En definitiva, si quieres tomarte una cerveza de calidad en un ambiente madrileño, El Ducado puede ser tu sitio.

lunes, 27 de junio de 2011

La fontana de oro


Con esta nueva entrada me gustaría cambiar de tercio, y dejar a un lado los restaurantes, y comenzar a hablar también de bares, garitos y demás donde puedes tomar una cañas, copas o tener un cita.
Esta entrada va para la Fontana de Oro, un irlandés como cualquier otro pero que por diferentes motivos le tengo cierto cariño.
Como he comentado, la Fontana de Oro es un irlandés como cualquier otro, no es un pub que se tenga nada en especial pero se encuentra en una localización envidiable, a tan solo 2 minutos de Sol (bajar la Carrera de San Jerónimo y la segunda calle a la derecha, justo donde está el museo del jamón). La decoración es una mezcla entre castizo e irlandés, supongo que el pasado sería un bar español y ha mantenido su esencia combinándolo con la madera y demás detalles de un bar español. Tiene un par de televisiones bastante grandes y suele estar abarrotado en los días de partido.
Una de las cosas que más me gusta es que es un local muy recomendable para tomar una caña ya que hasta las 10 de la noche están a un pavo (el resto de bebidas tampoco es caro, creo que una pinta de sidra/cerveza son como 3 euros que para un irlandés está muy bien) y puede estar tranquilo, sentado y sin oler a fritanga.
Pues nada, os recomiendo la Fontana de Oro para aquellos días que estás por el centro y quieres refrescarte con una cerveza y no quieres volver con un dolor de riñones a casa.

viernes, 24 de junio de 2011

Pink Sushi Man

La pasada semana vi un descuento en Grupalia por el cual un menú degustación para dos personas por 20 euros incluyendo postre y una botella de lambrusco. El precio me pareció imbatible por lo que me decidí a comprarlo. La comida asiática es una de mis pasiones y últimamente me ha dado por el sushi así que el domingo reservé para ir a comer.

El restaurante está ubicado muy cerca de Montera, justo al lado de La
Gloria de Montera. Es local relativamente pequeño con una decoración futurista.
No hay ni un solo japonés trabajando en el restaurante pero es algo que no sorprende. Como
decía la decoración es muy original, algunos pensará que hortera y otros que es bastante "cool". El sitio tiene la típica ci
nta y taburetes orientados a una barra común con lo que careces de toda intimidad.
Para mi esto no es un problema pero hay ciertas personas que se pueden encontrar incómodas o
por ejemplo, no sería recomendable para una ocasión especial. También tienen mesas las cuales son más "íntimas" y cómodas. En las mesas hay un grifo de agua con gas y otro sin gas lo que me pareció bastante original. Por suerte nos acomodaron en una de ellas con lo que no tuvimos que compartir la comida con el resto del restaurante.
El menú constaba de una botella de lambrusco (de calidad muy normalita y que estaba algo caliente) y de un surtido bastante variado de sushi. La cantidad para dos estaba bastante bien y la calidad era media. De postre pedimos el brownie, que más que un brownie era
un galletita, para mi gusto fue lo más mediocre de la comida.
En general, el sitio es un restaurante normalito, el camarero y comida es correcta per
o hay japoneses bastante mejores. Lo mejor, el precio, por 20 euros salí realmente satisfecho ya que el mismo menú pagado directamente en el restaurante vale 35 euros que es un preci
o más o menos justo.